La Cura
Creíamos Que Estábamos Curados Pensamos que así era, pero tarde o temprano, la mayoría de nosotros. inconscientemente, cargamos a nuestra nueva vida una perspectiva muerta. No podíamos estar a la altura del estándar que creamos, entonces nos convencimos a nosotros mismos que esto era de Dios. Leímos Sus palabras a través de nuestro cuadro de vergüenza y nos sentimos quedar cada vez más atrasados. Nos enojamos unos con otros, juzgando, comparando, fingiendo, separándonos. Algunos de nosotros nos alejamos de toda la farsa, convirtiéndonos escépticos, desconfiados, cansados de creer en la esperanza. Nuestros matrimonios, iglesias, familias, amistades, mercados, culturas...todos necesitan la cura. Pero la cura de Dios raramente viene en la forma que esperamos. ¿Qué tal si, en efecto, Dios no es quien creemos que es...ni tampoco lo somos nosotros? “Además de la Biblia, no hay otro recurso que haya tenido un impacto más profundo en mi vida, que la Cura”. David Drevecky, Lanzador Retirado de